El sector de cargas en un solo lugar

buses |

Buses de dos pisos, ¿son seguros? Se reabre el debate

Desde la Cámara Empresaria de Buses de Larga Distancia (CELADI) señalaron que hay más de 20 muertos por día en accidentes de tránsito y que los ómnibus participan en menos del 1% de los incidentes del transporte.

En Argentina, los micros de doble piso representan más del 66 % del parque vehicular de pasajeros en el servicio público. Este dato demuestra la amplia aceptación de los empresarios del transporte por este tipo de unidades a pesar de las recomendaciones que hacen los expertos en materia de Seguridad Vial.

“Son vehículos que no pueden circular a más de 90 km/h porque tienen menos estabilidad. Tanto en la tragedia de Lezama de hace unas semanas (donde murieron dos alumnos de primaria que viajaban a San Clemente), como el ocurrido ahora en la Ruta 2 cerca de Mar del Plata (afortunadamente sin víctimas fatales), se debieron a errores humanos”, señalaron a la prensa nacional desde el Observatorio Vial de Latinoamérica.

Los buses de doble piso comenzaron a circular por las rutas argentinas a partir de 1992, luego de la paralización del transporte ferroviario en casi todo el país, y como respuesta a la necesidad de llevar mayor cantidad de pasajeros en una misma unidad. Para que el servicio sea rentable, la mayoría de los empresarios del transporte decidió llevar cada vez más pasajeros en una misma unidad. A diferencia de lo que sucede en Argentina, donde estos micros recorren largas distancias, en Estados Unidos están prohibidos, en Europa se destinan a servicios turísticos en recorridos cortos (no más de 300 o 400 km), y en Latinoamérica no tienen una presencia destacada.

Un informe realizado por la Universidad Nacional de Cuyo cuestiona su seguridad y reclama que se desaliente su construcción ya que considera que no son seguros al momento de efectuar maniobras bruscas o soportar los efectos de vientos laterales de gran magnitud. El estudio recomienda reducir su altura e incorporar puertas de emergencia laterales para mejorar su seguridad. Además, sostiene que la inestabilidad de estas unidades es un riesgo tanto para los pasajeros como para los que transitan por las rutas.

De la misma manera, desde el Observatorio Vial de Latinoamérica, lamentan que en 2011 se haya derogado la resolución de la Comisión Nacional de Transporte (CNRT) que exigía un chasis de doble eje delantero. “Hoy solo se les pide que pasen un control estático, donde se los inclina 28 grados y no tienen que volcar. Pero otra cosas son los controles dinámicos, como un volanteo o viento intenso que puede desestabilizar al micro. El tema es que tomar más precauciones técnicas cuesta más dinero que los empresarios no quieren desembolsar”, denuncian.

Incluso entes especializados en la Seguridad Vial, como CESVI Argentina, alertan que, ante un impacto estos vehículos tienen mayores posibilidades de vuelco, debido a que tienen el centro de gravedad elevado, ya sea por la amplia zona para guardar valijas o por el doble piso. “Los vuelcos tienden a decapitar las carrocerías a la altura del antepecho, es decir en la parte baja de las ventanas laterales”, explican. “En el caso de las unidades de doble piso, ese efecto se produce en la planta superior, haciendo desaparecer virtualmente todo lo que se ubica por encima de ese nivel”.

En defensa de los micros de doble piso, desde la Cámara Empresaria de Buses de Larga Distancia (CELADI) señalaron que hay más de 20 muertos por día en accidentes de tránsito y que los ómnibus participan en menos del 1% de los accidentes del transporte en la Argentina. “Es el vehículo de menor incidente en los accidentes. Es más probable tener un accidente en bicicleta que en ómnibus. La seguridad es una construcción colectiva que tiene que ver con la capacidad técnica del vehículo, la capacitación del conductor y el estado de ruta”, explicaron desde la entidad. Además, sostienen que el diseño de las carrocerías de los micros de dos pisos “está aprobado por los máximos organismos públicos de seguridad en la materia”. Agregando que: “en los últimos tiempos, las nuevas unidades incorporaron frenos ABS, sistemas de control de estabilidad y neumáticos superanchos bidireccionales para una mayor estabilidad y asistencia en el manejo”.

Por último, una investigación realizada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) llegó a la conclusión que el índice de peligrosidad de los ómnibus de doble piso es de 0,30 muertos cada 100 millones de pasajero-km, indicador que es casi el doble del obtenido en los ómnibus convencionales (0,16). Para tratar de disminuir los eventuales riesgos, desde la UTN lanzaron una serie de recomendaciones: viajar del lado derecho del vehículo, elegir el piso inferior en el caso de micros con dos pisos, o viajar de día, dado que las estadísticas marcan que la mayor frecuencia de accidentes se produce del lado izquierdo del vehículo y de noche. También se aconseja verificar que viajen dos choferes por cada unidad y observar las salidas de emergencia y los elementos de seguridad en el micro. Si bien estas cuestiones no representan una solución al problema de fondo, por lo menos son recaudos que se pueden tomar a la hora de decidirse por un viaje en un vehículo de este tipo.

(fuente: Infobae)

Dejanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También podría interesarte:

buses |

Buses de dos pisos, ¿son seguros? Se reabre el debate

Desde la Cámara Empresaria de Buses de Larga Distancia (CELADI) señalaron que hay más de 20 muertos por día en accidentes de tránsito y que los ómnibus participan en menos del 1% de los incidentes del transporte.

En Argentina, los micros de doble piso representan más del 66 % del parque vehicular de pasajeros en el servicio público. Este dato demuestra la amplia aceptación de los empresarios del transporte por este tipo de unidades a pesar de las recomendaciones que hacen los expertos en materia de Seguridad Vial.

“Son vehículos que no pueden circular a más de 90 km/h porque tienen menos estabilidad. Tanto en la tragedia de Lezama de hace unas semanas (donde murieron dos alumnos de primaria que viajaban a San Clemente), como el ocurrido ahora en la Ruta 2 cerca de Mar del Plata (afortunadamente sin víctimas fatales), se debieron a errores humanos”, señalaron a la prensa nacional desde el Observatorio Vial de Latinoamérica.

Los buses de doble piso comenzaron a circular por las rutas argentinas a partir de 1992, luego de la paralización del transporte ferroviario en casi todo el país, y como respuesta a la necesidad de llevar mayor cantidad de pasajeros en una misma unidad. Para que el servicio sea rentable, la mayoría de los empresarios del transporte decidió llevar cada vez más pasajeros en una misma unidad. A diferencia de lo que sucede en Argentina, donde estos micros recorren largas distancias, en Estados Unidos están prohibidos, en Europa se destinan a servicios turísticos en recorridos cortos (no más de 300 o 400 km), y en Latinoamérica no tienen una presencia destacada.

Un informe realizado por la Universidad Nacional de Cuyo cuestiona su seguridad y reclama que se desaliente su construcción ya que considera que no son seguros al momento de efectuar maniobras bruscas o soportar los efectos de vientos laterales de gran magnitud. El estudio recomienda reducir su altura e incorporar puertas de emergencia laterales para mejorar su seguridad. Además, sostiene que la inestabilidad de estas unidades es un riesgo tanto para los pasajeros como para los que transitan por las rutas.

De la misma manera, desde el Observatorio Vial de Latinoamérica, lamentan que en 2011 se haya derogado la resolución de la Comisión Nacional de Transporte (CNRT) que exigía un chasis de doble eje delantero. “Hoy solo se les pide que pasen un control estático, donde se los inclina 28 grados y no tienen que volcar. Pero otra cosas son los controles dinámicos, como un volanteo o viento intenso que puede desestabilizar al micro. El tema es que tomar más precauciones técnicas cuesta más dinero que los empresarios no quieren desembolsar”, denuncian.

Incluso entes especializados en la Seguridad Vial, como CESVI Argentina, alertan que, ante un impacto estos vehículos tienen mayores posibilidades de vuelco, debido a que tienen el centro de gravedad elevado, ya sea por la amplia zona para guardar valijas o por el doble piso. “Los vuelcos tienden a decapitar las carrocerías a la altura del antepecho, es decir en la parte baja de las ventanas laterales”, explican. “En el caso de las unidades de doble piso, ese efecto se produce en la planta superior, haciendo desaparecer virtualmente todo lo que se ubica por encima de ese nivel”.

En defensa de los micros de doble piso, desde la Cámara Empresaria de Buses de Larga Distancia (CELADI) señalaron que hay más de 20 muertos por día en accidentes de tránsito y que los ómnibus participan en menos del 1% de los accidentes del transporte en la Argentina. “Es el vehículo de menor incidente en los accidentes. Es más probable tener un accidente en bicicleta que en ómnibus. La seguridad es una construcción colectiva que tiene que ver con la capacidad técnica del vehículo, la capacitación del conductor y el estado de ruta”, explicaron desde la entidad. Además, sostienen que el diseño de las carrocerías de los micros de dos pisos “está aprobado por los máximos organismos públicos de seguridad en la materia”. Agregando que: “en los últimos tiempos, las nuevas unidades incorporaron frenos ABS, sistemas de control de estabilidad y neumáticos superanchos bidireccionales para una mayor estabilidad y asistencia en el manejo”.

Por último, una investigación realizada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) llegó a la conclusión que el índice de peligrosidad de los ómnibus de doble piso es de 0,30 muertos cada 100 millones de pasajero-km, indicador que es casi el doble del obtenido en los ómnibus convencionales (0,16). Para tratar de disminuir los eventuales riesgos, desde la UTN lanzaron una serie de recomendaciones: viajar del lado derecho del vehículo, elegir el piso inferior en el caso de micros con dos pisos, o viajar de día, dado que las estadísticas marcan que la mayor frecuencia de accidentes se produce del lado izquierdo del vehículo y de noche. También se aconseja verificar que viajen dos choferes por cada unidad y observar las salidas de emergencia y los elementos de seguridad en el micro. Si bien estas cuestiones no representan una solución al problema de fondo, por lo menos son recaudos que se pueden tomar a la hora de decidirse por un viaje en un vehículo de este tipo.

(fuente: Infobae)

Dejanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También podría interesarte:

Ir a la barra de herramientas