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Lubricantes, su formación y la importancia en un motor

Durante nuestra visita a Volkswagen Service Akademie para conocer detalles del motor MAN libre de urea, recibimos una charla técnica de parte Paolo Romorini en representación de Shell Lubricantes de Argentina.

Una correcta lubricación en un motor que utilice diésel, nafta o GNC (gas natural comprimido) es el punto de partida para cuidar las partes internas y estirar la vida útil del conjunto, evitando serios inconvenientes que pueden terminar en un desastre que puede arruinar nuestro bolsillo. Además de facilitar los movimientos y la inercia propia de un motor a combustión, el aceite cumple otros factores importantes, como evitar roturas y desgastes en elementos de constante rozamiento, evitar la formación de hollín y colaborar en la reducción de consumo al agilizar la rotación de las partes, entre otros.

Un lubricante está compuesto por dos elementos: el aceite base, tal cual como sale de la refinería (si es mineral) o de la planta de síntesis química (si es sintético) y los aditivos que sirven para mejorar algunas de sus propiedades. De acuerdo a los componentes de un lubricante, se requieren distintos tipos de aditivos. El aceite base conforma la mayor parte de la formulación en un lubricante. Su porcentaje varía según su especificación, ya que no es lo mismo la cantidad de aditivos que posee un aceite hidráulico que los presentes en el lubricante de un motor (en este caso, el promedio es 20% aditivos, 80% aceite base).

Los aceites se clasifican en minerales, sintéticos o semi-sintéticos de acuerdo a su origen.

Los minerales son los aceites derivados del petróleo. Shell posee una refinería en la localidad de Dock Sur (Buenos Aires) donde procesa el petróleo en una columna de destilado que, al aplicarle temperatura, va separando distintos elementos según el punto de ebullición. Los más livianos, que se producen en puntos de ebullición más bajos son por ejemplo: gas, nafta, kerosene y diesel. Los elementos más pesados, que requieren un mayor punto de ebullición son los lubricantes y los asfaltos.

Los lubricantes sintéticos surgen a raíz de un proceso químico que busca su mejor performance a través de un diseño. Se parte desde el gas natural y mediante una reacción de laboratorio se van uniendo más moléculas de metano. Una a una, el agregado de moléculas termina de conformar y hace crecer la cadena de hidrocarburo, a fin de generar una molécula perfecta de lubricante y donde se eliminan todas las impurezas que puede aportar el petróleo. Este tipo de lubricante tiene muchos beneficios, como un excelente comportamiento a baja temperatura y baja volatilidad.

Los aditivos que terminan de darle forma a las características de un lubricante son varios. Entre ellos podemos encontrar detergentes, dispersantes, antioxidantes, anti desgaste, espumantes, etc. Los más importantes y presentes en todos los lubricantes son los aditivos detergente y dispersante. El primero mantiene limpio el motor removiendo depósitos del tipo carbonoso y neutraliza los ácidos que se producen con la combustión. La presencia de azufre en el combustible, al quemarse lo transforma en un ácido sulfúrico que corroe los metales. En los motores de alimentación diesel, cuando la combustión no es completa, quedan restos de hollín (que son pequeñas partículas de carbono). Los aditivos dispersantes mantienen en suspensión esas partículas, evitando obstrucciones cuando se forman depósitos de material precipitado.

Además de los mencionados aditivos, hay que agregarle al lubricante los componentes modificadores de su densidad y de su viscosidad. Estos polímeros son fundamentales para el comportamiento según la temperatura ambiente. Los aceites actuales sirven tanto para invierno como para verano, ya que tienen una menor variación de viscosidad por temperatura, y eso se logra con el agregado de los polímeros o aditivos mejoradores.

Es por eso que cada motor lleva un lubricante diferente según su concepción, y no es recomendable utilizar un semi-sintético en un block que, según manual, recomienda uno sintético. La importancia que tiene el grado (5-30 o 10-40, por ejemplo) también influye la vida útil de las partes que rozan, como levas, válvulas y aros, entre otros.

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