Toyota y la Hilux 2027: los cambios de la renovada pick up para seguir superando a Ford Ranger
Toyota renovó la Hilux con cambios de diseño, interior más digital, mejoras de seguridad y nuevas mecánicas, incluida una versión eléctrica

Toyota prepara la Hilux 2027 con una renovación amplia para sostener a su pick up mediana entre las más elegidas del mercado y, por ende, continuar encima de Ford Ranger, que casi siempre está segunda en el ranking. La actualización mantiene buena parte de la base conocida, pero cambia la imagen exterior, moderniza el habitáculo y suma más asistencia a la conducción y versiones electrificadas.
La marca japonesa no confirmó todavía una fecha de lanzamiento para Argentina, pero se la espera para el primer semestre de 2027, tal como se da a entender en el propio nombre. Cabe recordar que en 2028 va a cumplir 60 años de trayectoria, una conmemoración que hasta puede explicar por qué la próxima será una de las más disruptivas.
La Hilux 2027 adopta ópticas delanteras más finas, un capot con mayor volumen y una parrilla rediseñada. En algunas versiones y mercados, la firma nipona reemplaza el emblema tradicional por una inscripción grande con el nombre de la marca sobre el frente.
La pick up también incorpora nuevos diseños de llantas y diferentes terminaciones exteriores según el nivel de equipamiento. La idea es separar con más claridad las versiones de entrada, las opciones intermedias y las configuraciones más equipadas. Asimismo, mejora en la parte trasera con el agregado de un escalón integrado en el lateral de la caja, pensado para facilitar el acceso al sector de carga sin depender de accesorios externos.

Es importante remarcar que Toyota conserva la arquitectura principal del modelo actual y trabaja sobre componentes ya conocidos. Esa decisión permite actualizar el producto sin cortar de golpe con una fórmula que la Hilux viene usando en mercados exigentes, entre ellos Argentina. Así y todo, no será la misma.
Puertas adentro, la evolución de la Toyota Hilux 2027 es más notoria, ya que incorpora un tablero de líneas horizontales inspirado en productos más modernos de la compañía como el Land Cruiser, un histórico SUV. El diseño busca una cabina más ordenada y digital, sin abandonar los comandos físicos que suelen valorar quienes usan una pick up todos los días.
Según la versión, la camioneta puede ofrecer un instrumental digital de 12,3 pulgadas. La pantalla multimedia central también puede llegar a 12,3 con una disposición más integrada al tablero y, claro está, la posibilidad de aprovechar diversas funciones para el día a día.
La consola central del vehículo fue reorganizada. Algunas configuraciones disponen de cargador inalámbrico para teléfonos celulares y nuevos puertos USB. Toyota también incorpora dirección con asistencia eléctrica, una solución que mejora las maniobras a baja velocidad y permite sumar más funciones de asistencia a la conducción.
La actualización también amplía el paquete Toyota Safety Sense. Según la variante, la renovada Hilux contará con monitor de punto ciego, asistente de salida segura, cámara de monitoreo del conductor y función de parada de emergencia.
Opciones de motorización y rendimiento de la Toyota Hilux 2027
La gama mecánica de la nueva Toyota Hilux conservará el motor 2.8 turbodiésel, una de las piezas centrales de la actual y que continuará como opción clave para los usuarios que priorizan autonomía, capacidad de trabajo y uso intensivo. En determinados mercados, podrá combinarse con un sistema mild hybrid de 48 voltios que permite una potencia ligeramente superior, pero fundamentalmente menor consumo y emisión de gases contaminantes.
La gran novedad en este apartado será la Hilux 100% eléctrica, que utilizará una batería de 59,2 kWh y tendrá tracción integral permanente mediante su sistema de propulsión sostenible. Su autonomía oscilará los 240 km, a la vez que la capacidad de carga declarada quedará en 715 kilos y la de remolque en 1600.

Las versiones turbodiésel seguirán siendo las más adecuadas para trabajos pesados, viajes largos y zonas donde la infraestructura de carga todavía es limitada. De hecho, la 100% eléctrica apunta a otro perfil de uso; más urbano, corporativo o de flotas con trayectos definidos, más allá de que la idea es que vaya adquiriendo cada vez más protagonismo.

