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Mercedes-Benz Unimog: Nueva Zelanda suma 61 todoterreno militares para rescate y logística

Las potencias diésel de las versiones modernas suelen ubicarse alrededor de los 200 a 230 CV, con torque cercano a los 900 Nm en configuraciones actualizadas.

Mercedes-Benz Unimog: Nueva Zelanda suma 61 todoterreno militares para rescate y logística

La Fuerza de Defensa de Nueva Zelanda puso en marcha la renovación de su flota logística con un contrato que suma 61 camiones todoterreno Mercedes-Benz Unimog. La entrega será escalonada y comenzará en 2027, con unidades destinadas a entrenamiento, transporte, asistencia ante desastres y operaciones de emergencia.

Un contrato pensado para el peor día

El Ministerio de Defensa neozelandés y la NZDF eligieron a Daimler Truck Defence como proveedor del nuevo lote. No se trata de una compra menor: son 61 plataformas que modernizarán una parte central del soporte logístico militar del país. La operación se enmarca en el programa de renovación de flota del Ejército, que busca reemplazar camiones de apoyo con vehículos más actualizados y con mayor capacidad de trabajo fuera del asfalto.

Daniel Zittel, chief sales officer de Daimler Truck Defence, calificó la elección como «un voto de confianza en la capacidad, versatilidad y confiabilidad del Unimog». La definición no es casual. Nueva Zelanda le pide a su fuerza militar una tarea que excede el combate convencional: abrir caminos después de un terremoto, cruzar vados con agua, transportar suministros a zonas rurales aisladas y evacuar personas cuando la infraestructura colapsa.

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Por qué un camión de trabajo y no un blindado

La compra de la NZDF responde a una doctrina logística clara. Antes que plataformas específicamente militares, el Ejército neozelandés prioriza camiones comerciales militarizados con buen equilibrio entre costo, disponibilidad y capacidad todoterreno. El Unimog encaja en esa lógica porque no es un vehículo blindado de combate, sino una herramienta de trabajo con décadas de uso agrícola, forestal y de emergencias.

Nueva Zelanda ya operó generaciones previas del Unimog en roles utilitarios. Esa continuidad facilita el mantenimiento, la disponibilidad de repuestos y la familiaridad del personal, algo clave para una fuerza que despliega sus unidades en condiciones extremas sin depender de cadenas logísticas complejas. La nueva flota hereda ese historial y lo actualiza con configuraciones modernas de tracción integral.

Ejes pórtico, despeje y tracción integral

La familia Unimog se distingue por una arquitectura pensada para ir donde un camión convencional no llega. Los ejes pórtico elevan la línea de transmisión y dejan los cubos de rueda por debajo de los ejes, lo que permite ganar despeje sin aumentar necesariamente el centro de gravedad. A eso se suman ángulos de ataque y salida altos, capacidad de vadeo profundo y toma de fuerza delantera y trasera para accionar bombas, grúas o generadores.

Las potencias diésel de las versiones modernas suelen ubicarse alrededor de los 200 a 230 CV, con torque cercano a los 900 Nm en configuraciones actualizadas. Son cifras orientativas para la familia, no confirmadas para el lote neozelandés, pero marcan el tipo de prestaciones que la NZDF incorpora: fuerza de arrastre y versatilidad mecánica antes que velocidad.

Nueva Zelanda, territorio sísmico con logística militar

La geografía neozelandesa explica la compra. El país insular convive con actividad sísmica intensa, ciclones e inundaciones, y tiene zonas rurales donde un camión pesado no puede circular. En ese contexto, la fuerza militar cumple un rol de respuesta ante emergencias que exige vehículos capaces de operar con caminos cortados, barro profundo y agua sobre la calzada.

Los 61 Unimog no se destinan solo a tareas castrenses. El propio Ministerio de Defensa enumeró usos en entrenamiento, transporte, asistencia ante desastres y operaciones de emergencia. La compra, además, se alinea con una tendencia de varias fuerzas occidentales: adoptar plataformas comerciales adaptadas a uso militar, con menores costos y tiempos de desarrollo que un vehículo diseñado desde cero para defensa.

La apuesta por el Unimog confirma que, para Nueva Zelanda, la logística militar también es una herramienta de defensa civil. Con 61 unidades en camino, la NZDF se prepara para responder al enemigo que más veces golpeó su territorio: el clima.