MAN TGS 60.540: 540 CV y 40 toneladas de carga útil para desafiar al Mercedes-Benz Arocs
Para la operación en minería, ese esquema se traduce en salidas más seguras desde el frente de carga y menos desgaste de neumáticos y suspensión cuando el camión circula cargado sobre ripio.

La tara ronda las 20 toneladas y la cuenta cierra: mover 40.000 kilos de mineral por viaje cambia los números de una cantera mediana. MAN subió la apuesta en rígidos 8×4 con el TGS 60.540 BB, una variante de chasis reforzado para obra pesada y minería.
Un 8×4 con motor D26 y frenos dimensionados para 60 toneladas
El nuevo TGS 60.540 BB toma la base mecánica del TGS 40.540 y la lleva a otro límite. El motor es el diésel MAN D26 de 12,4 litros y seis cilindros en línea, con 540 CV (397 kW) y un par máximo en el orden de 2.500 Nm. La transmisión puede ser la caja automatizada TipMatic o una manual de 16 marchas, según la configuración pedida por la flota.
La diferencia no está en la potencia, sino en lo que el chasis aguanta. MAN homologa 60 toneladas de peso bruto total y declara 40 toneladas de carga útil. Con una tara de aproximadamente 20 toneladas incluida la carrocería, el camión queda pensado para mover mineral, estéril o áridos en canteras y minas.
Para absorber esa masa, el fabricante reforzó chasis, suspensión y sistema de frenos. La configuración de ejes es 8×4: dos ejes direccionales delanteros y un tándem trasero motriz. Esa distribución permite repartir mejor los pesos sobre caminos de ripio y mantener maniobrabilidad en accesos angostos.
El salto desde el TGS 40.540
MAN ya tenía en su gama al TGS 40.540 8×4, un camión muy usado en hormigoneras y volquetes de gran porte. La variante 60.540 parte de esa mecánica y suma refuerzos para llegar a 60 toneladas de PBT. No se trata de un prototipo minero: los componentes son de serie dentro de la familia TGS, incluido el motor D26 y las cajas automatizadas.
La sigla BB identifica el chasis rígido apto para obra. En este caso, la versión reforzada apunta a flotas mineras de producción chica y mediana, donde un rígido 8×4 puede reemplazar a un dumper articulado de menor porte o a un 6×4 con menos capacidad.
Contra qué compite en obra pesada
El segmento de rígidos 8×4 para construcción pesada suele quedar entre 32 y 45 toneladas de peso bruto total. Llevar ese límite a 60 toneladas con piezas de la gama TGS pone al TGS 60.540 BB frente a modelos como el Mercedes-Benz Arocs, el Scania XT y el Volvo FMX, en configuraciones de obra y minería.
La pelea no se define solo por la carga útil, sino por el costo por tonelada transportada. En una mina mediana, un camión rígido con 40 toneladas de carga reduce la cantidad de ciclos necesarios para mover el mismo volumen de material. Además, conserva la flexibilidad de un chasis carrozable para volcador, batea o caja de áridos.
En los proyectos de cobre y litio de Sudamérica, los camiones rígidos de 60 toneladas se ven cada vez más en minas medianas. Permiten mover más material por ciclo sin saltar a un dumper articulado, con una mecánica más simple y un mantenimiento que cualquier taller de camiones puede atender.
Doble eje direccional y reducción en cubos
El doble eje direccional delantero es clave en un camión de este porte. Los dos primeros ejes giran y reparten mejor la masa, lo que evita castigar el suelo en caminos de cantera y mejora el radio de giro en accesos angostos. Los ejes motrices traseros cuentan con reducción en cubos, un sistema típico de vehículos de obra que reduce la velocidad de giro y aumenta el torque en las ruedas.
Para la operación en minería, ese esquema se traduce en salidas más seguras desde el frente de carga y menos desgaste de neumáticos y suspensión cuando el camión circula cargado sobre ripio.
Con 40 toneladas de carga útil declarada, el TGS 60.540 BB queda en la franja donde un camión rígido compite contra un dumper articulado chico. La diferencia está en el costo operativo y en la posibilidad de mantener un solo proveedor de mecánica dentro de la flota.

