MAN celebra un año de eTrucks: ya produjo más de 1300 camiones eléctricos y va por más
En su primer año de producción en serie, MAN Truck & Bus consolida a su eTruck como un elemento clave en su transformación hacia el transporte sin emisiones.

A un año del inicio de la producción en serie de camiones eléctricos, MAN Truck & Bus hace un balance positivo. Desde entonces, la marca fabricó cerca de 1.300 unidades de eTrucks pesados en su planta principal de Múnich, Alemania, consolidando al “león eléctrico” como una parte estable de su línea industrial.
El dato no es menor: el camión eléctrico dejó de ser un proyecto piloto o una serie limitada para integrarse al corazón productivo de la compañía, que busca avanzar hacia un esquema de transporte de mercancías sin emisiones locales, en un contexto donde la electrificación empieza a ganar terreno también en el segmento pesado.
Producción mixta: eléctricos y diésel en la misma línea
Uno de los puntos más relevantes del proceso es que MAN no separó la fabricación de sus camiones eléctricos de los modelos convencionales. En la planta de Múnich, las versiones eléctricas y diésel de los TGS y TGX se producen en una misma línea de montaje, bajo un esquema de producción mixta plenamente integrado.
Este sistema le permite a la marca ajustar la fabricación según la demanda real de los clientes y la evolución del mercado, sin depender exclusivamente de un tipo de propulsión. En términos industriales, es una ventaja clave: MAN puede producir camiones diésel o eléctricos con mayor flexibilidad, manteniendo capacidad de respuesta ante distintos escenarios comerciales.
Actualmente, la planta sostiene una capacidad cercana a los 100 camiones diarios, independientemente de si se trata de unidades con motor diésel o con propulsión eléctrica.

Michael Kobriger, miembro de la Junta Directiva de MAN y responsable de Producción, destacó que la fabricación de camiones eléctricos y diésel en una misma línea “demostró su eficacia” durante este primer año. Además, remarcó que este modelo proporciona una mayor flexibilidad en términos de demanda, variedad de versiones y capacidad de entrega.
Alta tensión, baterías y capacitación
La transformación productiva también exigió una fuerte adaptación interna. Mientras que en los camiones diésel se montan primero componentes como ejes, depósitos y sistemas de escape, en los modelos eléctricos el proceso incluye la instalación de baterías y componentes de alto voltaje.
Para llevar adelante ese cambio, más de 5.000 empleados de la firma alemana recibieron formación específica en tecnología de alto voltaje. La capacitación fue clave para integrar de forma segura y eficiente los nuevos procesos dentro de una línea que sigue trabajando con altos estándares de calidad.
Axel Karnasch, director de la planta de Múnich, señaló que la producción en paralelo de camiones eléctricos y vehículos convencionales vuelve a mostrar las capacidades de la planta. Según el directivo, la precisión y la calidad son aspectos centrales para sostener el valor agregado hacia los clientes.

Más modelos eléctricos en camino
La estrategia de MAN no se detiene en la gama pesada. La marca también avanza con la electrificación de sus líneas ligera y media, con próximos lanzamientos previstos en la planta de Cracovia, Polonia.
Allí, el equipo de producción se prepara para iniciar la fabricación en serie de los primeros MAN eTGL y MAN eTGM. En breve comenzará la producción del eTGL de 12 toneladas, una variante pensada para ampliar la oferta eléctrica de la marca en aplicaciones urbanas y regionales.
Con este movimiento, el fabricante refuerza su objetivo de construir un portfolio cada vez más amplio de camiones eléctricos. El primer año de producción en serie deja un mensaje claro: la electrificación ya no es una promesa a futuro, sino una parte concreta de la operación diaria del fabricante alemán.
