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LiNTI, evolución y nuevo formato

La licencia LiNTI es un documento totalmente digitalizado, está regulado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el trámite de iniciación puede realizarse vía web desde la dirección .

La digitalización forma actualmente parte de diferentes sistemas de identificación y control. Documentos como las licencias de conducción son un sector de importancia que fueron incorporando desarrollos digitales tanto en la recolección de datos como en la estadística y la seguridad.

A principios de año, se publicó el decreto 26/2019 estableciendo que la Agencia Nacional de Seguridad Vial otorga la licencia para conducir vehículos del servicio de transporte de pasajeros y carga de carácter interjurisdiccional, lo que brindó el marco para que los avances que se venían dando en ese sentido llegasen a buen puerto. En febrero, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Secretaría de Gobierno de Modernización lanzaron la versión digital de la licencia nacional de conducir para ser presentada en controles vehiculares a través de un teléfono inteligente (Smartphone) y con su misma validez que la física. “Era cuestión de tiempo para que la licencia nacional habilitante (LNH) que acompañó durante años a los choferes profesionales iniciara un camino similar, aunque en este caso los cambios fueron más profundos. Desde marzo comenzó a funcionar la licencia nacional de transporte interjurisdiccional (LiNTI)”, explicaron desde el ente regulador.

Según informó la ANSV, la LNH presentaba algunos inconvenientes para continuar aplicándose. Se identificó la obsolescencia del sistema informático, que había sido implantado hacía más de 20 años, lo que restringía el acceso a los equipos más modernos. A eso se debían sumar otros inconvenientes vinculados con el paso de los años, como serían los agregados de funcionamientos hechos en diferentes momentos y por distintas vías de acceso. Así, se llegaba a una multiplicidad de normativas y a una carencia de estadísticas que impedían no solo conocer la situación y los beneficios o carencias del sistema, sino también planificar futuros desarrollos. “Otro escollo, que afectaba principalmente a los usuarios y a las empresas de transporte, eran las diferentes fechas de vencimiento y las múltiples boletas de pago, según los distintos comprobantes portados, de capacitaciones y de los exámenes psicofísicos”, señalaron desde la entidad.

La Fundación Profesional para el Transporte (FPT), institución académica de la FADEEAC, es el principal prestador de estas capacitaciones en todo el país, tanto para los transportistas de cargas generales como para los de mercancías peligrosas. En el caso de la licencia para pasajeros, la capacitación estará a cargo de la Asociación para la Educación y la Formación Profesional de Trabajadores del Transporte de Pasajeros (AEFTP) con aportes de las empresas del sector.

La nueva LiNTI es un gran avance tecnológico, ya que está totalmente digitalizada a partir de su trámite de iniciación (vía web desde https://www.argentina.gob.ar/seguridadvial/tramitelinti), característica que facilita su portación, debido a que ya no es necesario llevar una copia impresa, sino que alcanza con la versión que se lleva en el celular, con un código QR para ser leído por los equipos PDA, con o sin conexión a internet, que llevan los agentes de control. Además, respecto de los trámites, se otorgaban 380.000 LNH por año (entre nuevas y renovaciones), lo que implicaba una tasa de emisión de algo más de 1.000 diarias.

También, la LiNTI será complementaria de la licencia nacional de conducir que especifica el porte del vehículo que el conductor está autorizado a manejar. En cuanto a la licencia nacional, el 13% de los conductores del país circulan con registros emitidos por municipios que no adhirieron a la norma, pero el decreto previó que a partir del 1º de octubre la LiNTI implicará la obligatoriedad de la obtención de un registro nacional, por lo que deberá tramitarse en los distritos que la emitan.

El decreto 26/2019 previó también una mayor discriminación para las licencias de conducir en el autotransporte de pasajeros y cargas. De esta manera, la clase C1 será para camiones sin acoplado ni semiacoplado ni articulado y vehículos o casa rodante motorizada de más de 3.500 y hasta 12.000 kg; la C2 irá de 12.000 a 24.000 kg, y la C3, de allí en adelante.

Por su parte, la clase D1 incluirá automotores para servicios de transporte de pasajeros hasta ocho plazas, excluido el conductor; la D2, entre ocho y 20 pasajeros, y D3 los mayores. La D4 será para servicios de urgencia, emergencia y similares; la E1 involucrará a los vehículos de clases C y/o D con uno o más remolques y/o articulaciones; la E2 a la maquinaria especial no agrícola, y la nueva G3 involucrará el tren agrícola.

Por otra parte, la fecha de vencimiento de la licencia interjurisdiccional estará vinculada con otras variables, como la capacitación en cargas generales o mercancías peligrosas o una futura para el transporte de pasajeros y el correspondiente examen psicofísico. En esta línea, los choferes podrán adelantar la realización de cualquiera de esos trámites, pero ese lapso no se sumará al período de vigencia de la licencia.

Las tarifas vigentes en 2019 se pueden desglosar de la siguiente manera:

– Examen psicofísico + canon >> $2.210 + $400 ($2.610)

– CBO de Cargas Generales + canon >> $6.520 + $400 ($6.920)

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