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Más autonomía y velocidad para los buses híbridos de Volvo

La gama de modelos híbridos comprende tres modelos distintos: una configuración convencional de 12 metros), una versión articulado, y un chasis que puede servir para buses de una o dos plantas.

La finalidad de un autobús híbrido es que el motor eléctrico apoye al impulsor de combustión en los momentos de menor eficiencia energética y le permita circular sin emisiones al llegar y al salir de las paradas, generando zonas con menos emisiones de gases contaminantes y menores niveles de ruido. Otra de sus ventajas es la de poder implementar cualquier ruta, ya que no se necesitan infraestructura de carga. Para recargar estos buses híbridos no es necesario enchufarlos, sino que su batería recibe la energía que se recupera en las frenadas.

La gama de buses híbridos de Volvo recibió su más reciente actualización que mejora sus prestaciones eléctricas para seguir reduciendo sus emisiones contaminantes. Se trata de la versión Volvo S-Charge, con capacidad para recorrer mayores ahora distancias en modo eléctrico (y a velocidades más altas), además de contar con nueva tecnología mediante un sistema automatizado por geolocalización.

Las nuevas unidades pueden alcanzar velocidades de hasta 50 km/h en su función eléctrica, mucho más de los 20 km/h que permitía la versión anterior. De la misma manera, dependiendo del clima y la topografía, funcionan en modo completamente eléctrico más tiempo, reduciendo la huella de carbono en hasta en un 40% en comparación con buses diésel equivalentes.

Las mejoras incluyeron otra tecnología en conectividad y un sistema llamado Volvo Zone Management, que permite programar al autobús para que cambie automáticamente a propulsión eléctrica dentro de unas áreas seleccionadas y mantenga regulada su velocidad sin intervención del conductor. También, el sistema le permite definir zonas para garantizar un funcionamiento prioritario en modo eléctrico, libre de emisiones en zonas con restricciones. La gama de modelos S-Charge de Volvo que ya están en funcionamiento en Europa comprende tres modelos distintos: el 7900 S-Charge (una configuración convencional de 12 metros), el 7900 S-Charge Articulado, y el chasis B5L S-Charge que puede servir para buses de una o dos plantas.

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La gama de modelos híbridos comprende tres modelos distintos: una configuración convencional de 12 metros), una versión articulado, y un chasis que puede servir para buses de una o dos plantas.

La finalidad de un autobús híbrido es que el motor eléctrico apoye al impulsor de combustión en los momentos de menor eficiencia energética y le permita circular sin emisiones al llegar y al salir de las paradas, generando zonas con menos emisiones de gases contaminantes y menores niveles de ruido. Otra de sus ventajas es la de poder implementar cualquier ruta, ya que no se necesitan infraestructura de carga. Para recargar estos buses híbridos no es necesario enchufarlos, sino que su batería recibe la energía que se recupera en las frenadas.

La gama de buses híbridos de Volvo recibió su más reciente actualización que mejora sus prestaciones eléctricas para seguir reduciendo sus emisiones contaminantes. Se trata de la versión Volvo S-Charge, con capacidad para recorrer mayores ahora distancias en modo eléctrico (y a velocidades más altas), además de contar con nueva tecnología mediante un sistema automatizado por geolocalización.

Las nuevas unidades pueden alcanzar velocidades de hasta 50 km/h en su función eléctrica, mucho más de los 20 km/h que permitía la versión anterior. De la misma manera, dependiendo del clima y la topografía, funcionan en modo completamente eléctrico más tiempo, reduciendo la huella de carbono en hasta en un 40% en comparación con buses diésel equivalentes.

Las mejoras incluyeron otra tecnología en conectividad y un sistema llamado Volvo Zone Management, que permite programar al autobús para que cambie automáticamente a propulsión eléctrica dentro de unas áreas seleccionadas y mantenga regulada su velocidad sin intervención del conductor. También, el sistema le permite definir zonas para garantizar un funcionamiento prioritario en modo eléctrico, libre de emisiones en zonas con restricciones. La gama de modelos S-Charge de Volvo que ya están en funcionamiento en Europa comprende tres modelos distintos: el 7900 S-Charge (una configuración convencional de 12 metros), el 7900 S-Charge Articulado, y el chasis B5L S-Charge que puede servir para buses de una o dos plantas.

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