Toyota Hilux base: ¿cómo es la versión más económica de la pick up?
La renovada Toyota Hilux suma una variante de entrada pensada para el trabajo duro. Mantiene el motor 2.8 de 204 CV, pero reduce equipamiento y detalles de confort.

La actualización de la Toyota Hilux presentada el año pasado significó una profunda revisión sobre una generación que debutó en 2015. Si bien en su lanzamiento se mostraron principalmente las versiones más equipadas, ahora salieron a la luz imágenes de la configuración de entrada de gama, orientada claramente al uso laboral.
Esta variante, conocida en algunos mercados como DX, prioriza robustez y funcionalidad por sobre el confort o los detalles estéticos. Desde el exterior se advierte su enfoque práctico: abundan las superficies en plástico negro sin pintar, presentes en manijas, espejos, paragolpes trasero y llantas. El diseño general se mantiene, pero con una presentación más sobria.
Un detalle distintivo es el portón trasero con la inscripción “TOYOTA” estampada en la chapa, un guiño a las Hilux de las décadas del 80 y 90. Las ópticas delanteras cuentan con tecnología LED, aunque en una configuración más sencilla que en las alternativas tope de gama de la camioneta mediana líder.
Menos equipamiento, misma esencia mecánica
En el interior también se perciben diferencias claras. Si bien conserva el nuevo panel de a bordo introducido en el resto de la gama, los materiales y terminaciones son más simples. El volante mantiene el diseño general, pero prescinde del revestimiento en cuero y de varios comandos multifunción.
La climatización es manual y la caja, en este caso, es una manual de seis velocidades. En el centro del tablero se ubican los comandos del sistema de tracción y el selector de marchas. La tapicería es de tela y los paneles de puerta adoptan un acabado más espartano.

La pantalla multimedia es más pequeña que en las versiones superiores, aunque mantiene compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay. Detrás del volante, el instrumental digital de 12,3 pulgadas de las versiones full se reemplaza por uno de 7 pulgadas, igualmente completo en información.
En el plano mecánico no hay diferencias sustanciales. Todas las versiones, tanto 4×2 como 4×4, continúan equipadas con el conocido motor 2.8 turbodiésel de 204 CV. El torque alcanza los 500 Nm con caja automática y 420 Nm con transmisión manual, ambas de seis marchas. Algunas configuraciones pueden incorporar tecnología microhíbrida de 48 volts, que aporta hasta 11 CV y 65 Nm adicionales en determinadas situaciones, mejorando suavidad y eficiencia.

Además, Toyota presentó en Bruselas la Hilux BEV, una variante 100 % eléctrica con batería de 59,2 kWh y dos motores eléctricos, uno por eje, que entregan 196 CV y 473 Nm. Su autonomía declarada alcanza hasta 257 km en ciclo combinado WLTP. En las versiones a combustión, la capacidad de carga se mantiene en 1.000 kg y la de remolque en 3.500 kg. La eléctrica, en cambio, reduce esos valores a 715 kg de carga y 1.600 kg de remolque.
Finalmente, entre los cambios menos visibles pero relevantes se destaca la incorporación de dirección eléctrica en reemplazo de la hidráulica, lo que mejora precisión y confort de manejo. Así, la nueva Hilux base conserva la fortaleza mecánica que la caracteriza, pero ajusta equipamiento para ofrecer una opción más accesible, enfocada en quienes priorizan trabajo y durabilidad por encima del lujo.


