Más de 30 años y menos de 12000 km: encuentran una pick up de Ford en un particular estado
Una Ford Ford F-100 casi sin uso sorprendió por su estado impecable. Tiene más de 30 años, pero parece salida de fábrica y así está la pick up.

Encontrar una pick up con más de tres décadas en estado original ya es raro. Pero dar con una Ford F-100 de 1994 con apenas 12.000 kilómetros es directamente excepcional. Este ejemplar, ubicado en Mendoza, no solo llama la atención por su bajo uso, sino también por su nivel de conservación, que la hace parecer prácticamente nueva.
La unidad fue mostrada por el concesionario Ruta 40 Camiones y rápidamente despertó el interés de fanáticos y coleccionistas. La pintura, los interiores y hasta los detalles más pequeños evidencian un cuidado poco habitual en este tipo de vehículos, que históricamente fueron utilizados como herramientas de trabajo.
Un ícono del campo argentino en estado original
La Ford F-100 supo ganarse un lugar privilegiado en el campo argentino gracias a su robustez, confiabilidad y versatilidad. Era una pick up pensada para trabajar, capaz de adaptarse a distintos terrenos y exigencias sin perder rendimiento.
Este ejemplar pertenece a los últimos fabricados en el país antes del traslado de producción a Brasil en 1995. Ese cambio marcó el final de una etapa importante para la industria local, ya que la planta de Pacheco había sido durante años el centro productivo del modelo. Pese al transcurso de los años y el crecimiento de la gama de la firma estadounidense, esta camioneta no quedó en el olvido.

En cuanto al diseño, esta generación de la pick up mostraba una evolución clara. Mantenía líneas rectas, pero con una estética más moderna y cuidada. Las calcomanías laterales y el diseño de las llantas aportaban un toque distintivo que empezaba a ganar relevancia incluso en vehículos utilitarios.
El interior también marcaba una diferencia. Esta F-100 incorporaba elementos de confort poco habituales para la época en una pick up: aire acondicionado, dirección asistida, levantavidrios eléctricos y un sistema de audio completo. Además, mejoraba la ergonomía con una distribución de comandos más lógica.
Motor, historia y valor de una pieza única
Debajo del capó, esta unidad de la Ford F-100 equipa el motor MWM turbodiésel de 3.9 litros con inyección directa. Entrega 92 CV y se combina con una caja manual de cinco marchas. No es un motor pensado para la velocidad, pero sí para la durabilidad y el trabajo constante, dos cualidades que definieron a este modelo.
Lo que realmente distingue a esta F-100 es su estado, el cual explica también por qué, lejos de pasar inadvertida, captó la atención de cientos de personas al igual que una pick up 0 km. No solo tiene muy pocos kilómetros, sino que además conserva detalles originales como los plásticos protectores en los asientos. Es, en esencia, una cápsula del tiempo.

Cabe aclarar que el ejemplar no está a la venta, según aclararon desde el concesionario. Sin embargo, eso no impide imaginar su valor en el mercado de clásicos, donde vehículos en este estado pueden alcanzar cifras muy elevadas debido a que no es sencillo lograrlo ni tampoco es habitual encontrarlos.
Repasar su historia ayuda a entender su importancia. La última generación nacional de la Ford F-100 debutó en 1988 y marcó un salto en confort y equipamiento. Con el tiempo, fue perdiendo protagonismo hasta su salida definitiva del mercado en 2011.
Hoy, esta F-100 representa mucho más que una pick up antigua. Es un testimonio de otra época, donde los vehículos estaban pensados para durar décadas. Y verla en este estado no solo sorprende: también invita a recordar por qué se convirtió en un ícono.

