La primera Ford Ranger eléctrica: ¿qué pasó con la ahora pick up más avanzada?
Ford probó una Ranger eléctrica antes de lo previsto y muy pocos lo saben. Cuándo, dónde, qué sucedió y todo lo que hay que saber.

Cuando se habla de la Ford Ranger eléctrica se piensa en la más reciente versión de la pick up mediana que es, además, una de las más disruptivas del último tiempo. Sin embargo, la marca ya la fabricó entre 1998 y 2002, pero el proyecto quedó atrapado por la tecnología de su tiempo.
Las baterías pesaban demasiado, la autonomía era corta, el precio no cerraba y la mayoría de las unidades terminó en leasing para flotas públicas y privadas. Así podría resumirse brevemente por qué la Ford Ranger 100% eléctrica no data del siglo pasado en lugar de ser tan novedosa.
El origen del proyecto estuvo en agosto de 1996. La compañía estadounidense anunció que produciría una Ranger eléctrica junto con Troy Design & Manufacturing, una empresa dedicada a ingeniería y prototipos. La idea arrancó como una conversión sobre pick ups sin motor, transmisión ni sistema de combustible.

El problema principal residía debajo del piso. Concretamente, las baterías de iones de litio todavía se usaban en cámaras y dispositivos electrónicos y no en vehículos de trabajo. La Ranger eléctrica de TDM llevaba baterías de plomo-ácido con 850 kg de peso, lo que implicaba una consecuencia nada menor: la capacidad de carga quedaba en apenas 230.
Asimismo, la autonomía también marcaba el techo del proyecto. Ford registraba 56 km a 0 °C con calefacción y hasta 100 con temperaturas más altas y sin aire acondicionado. Para una pick up, esos números servían en recorridos controlados, pero quedaban lejos de un uso amplio, lo que complicaba todavía más los planes pensando en el mediano plazo.
El precio de la Ranger 100% eléctrica terminaba de cerrar el diagnóstico. Ford estimaba que costaría 33900 dólares. Si bien parece un valor bajo, una a combustión se vendía en aquel entonces en Estados Unidos en un rango de entre 10000 y 20000 dólares.

Características de la Ford Ranger eléctrica y un proyecto que no pudo ser
La Ranger EV de producción apareció en 1998. Usaba chasis, cabina y caja casi iguales a los de la Ranger convencional fabricada en Twin Cities, Minnesota. Las unidades salían de la línea sin motor, transmisión ni tanque, y después viajaban unos 1.100 km hasta Detroit para recibir el conjunto eléctrico.
Por fuera cambiaba poco. Se parecía a una Ranger XL cabina simple. La parrilla ocultaba la toma de carga y la falta de escape revelaba la mecánica. Adentro, el tablero reemplazaba el indicador de combustible por una escala con enchufe, sumaba un medidor de economía de energía y ubicaba la autonomía restante donde iba el cuentavueltas.
El motor eléctrico trifásico de corriente alterna entregaba 90 CV y 206 Nm de par. Ford lo montaba junto con la transmisión y el diferencial en una sola unidad, en posición transversal entre las ruedas traseras. Tenía tracción trasera y una reducción fija de 3:1. El conductor elegía el sentido de marcha y aceleraba.
En 1998, la pick up empleó suspensión trasera con eje De Dion y elásticos de fibra de carbono. En 1999, la compañía cambió esa solución por elásticos de acero, mientras que la suspensión delantera era la misma de la 4×2 convencional.

La primera versión llevaba un paquete de plomo-ácido de 22 kWh, formado por 39 módulos de 8 volts, con 907 kg. En 1999 llegó una variante con 25 módulos Panasonic de níquel-hidruro metálico, con 26 kWh y 476 kg. Ese cambio redujo casi a la mitad el peso del paquete y mejoró la autonomía.
Con baterías NiMH, la Ranger EV rondaba los 130 km en uso normal y podía superar los 180 en condiciones favorables. Asimismo, aceleraba de 0 a 80 km/h en 10,6 segundos y alcanzaba unos 120 km/h de velocidad máxima, cifras más que aceptables para aquel entonces. La recarga demandaba entre seis y ocho horas con conector Avcon y toma de 220 volts.
Por todas las dificultades descritas, el final de la camioneta llegó entre 2003 y 2004, cuando terminaron los contratos. Ford llamó a devolución a los ejemplares y destruyó la mayoría al argumentar responsabilidad civil, falta de repuestos y soporte técnico limitado.

La próxima Ranger electrificada regional será la PHEV. Ford la produce en Sudáfrica con motor 2.3 EcoBoost y propulsor 100% sostenible. En 2027 también se fabricará en Argentina para venderse en la región, incluido Brasil con mecánica flex. Y las expectativas ahora sí son optimistas.

