Isuzu D-Max, la pick up japonesa que vuelve para superar a Toyota Hilux: ¿qué cambios trae?
La Isuzu D-Max ya se ofrece nuevamente y busca posicionarse como una alternativa japonesa frente a referentes como Toyota Hilux, Ford Ranger y Volkswagen Amarok

El segmento de las pick ups medianas en Argentina volvió a sumar una alternativa japonesa con trayectoria: la Isuzu D-Max, una camioneta que regresa al mercado local apostando por una receta tradicional que todavía mantiene fuerte aceptación entre muchos usuarios.
Importada desde Tailandia, la D-Max llega con una configuración pensada tanto para el trabajo como para el uso recreativo, combinando motor turbodiésel de gran cilindrada, tracción 4×4 y caja automática. La nueva etapa comercial de la pick up contempla dos versiones denominadas LS y LSE. Ambas comparten la misma mecánica, aunque presentan diferencias puntuales en equipamiento y terminaciones.
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A nivel estético, la Isuzu D-Max mantiene una imagen robusta y clásica, sin buscar diseños extremos ni líneas demasiado futuristas. La propuesta apunta más a transmitir solidez y funcionalidad, dos atributos históricamente asociados a la marca japonesa.
En el frente aparecen nuevos paragolpes, parrilla renovada y ópticas con tecnología LED. Además, cada versión presenta una personalidad diferente. Mientras la LS apuesta por un aspecto más elegante con detalles cromados, la variante LSE incorpora una estética más aventurera con elementos oscurecidos, llantas específicas, barras de techo y estribos laterales.
Motor 3.0 turbodiésel y verdadera capacidad off-road
Debajo del capot, la D-Max utiliza un motor 3.0 turbodiésel de cuatro cilindros que desarrolla 190 CV y 450 Nm de torque, una configuración que prioriza fuerza, resistencia y durabilidad por encima de la búsqueda de cifras extremas de potencia. La mecánica está asociada a una caja automática de seis marchas y sistema de tracción integral 4×4 con alta, baja y bloqueo de diferencial, un conjunto pensado para enfrentar caminos complejos, barro, ripio o uso intensivo fuera del asfalto.

En términos de dimensiones, la pick up se mantiene dentro de los parámetros clásicos del segmento mediano. Mide 5.270 mm de largo, 1.970 mm de ancho y 1.910 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3.125 mm. Además, ofrece 240 mm de despeje del suelo y una capacidad de carga declarada de 1.050 kg, cifras que refuerzan su enfoque de trabajo y uso mixto.
A diferencia de algunas rivales más orientadas a la sofisticación tecnológica o a la electrificación, la Isuzu D-Max mantiene una propuesta más tradicional y mecánica, algo que todavía sigue teniendo fuerte aceptación entre usuarios rurales, empresas y quienes priorizan confiabilidad.
Equipamiento y tecnología
En confort y conectividad, la D-Max ofrece una dotación bastante completa para su posicionamiento. Las dos versiones incluyen tapizados de cuero, climatizador automático bizona, acceso y arranque sin llave, sensores de estacionamiento, cámara de retroceso y butacas delanteras calefaccionadas.

También suma una pantalla multimedia de 9 pulgadas compatible con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, además de tablero con display de 7 pulgadas y regulación eléctrica para la butaca del conductor. La LSE agrega algunos detalles adicionales de equipamiento y estética, aunque las diferencias principales no pasan por la mecánica sino por la dotación y el enfoque visual.
Seguridad y precios en Argentina
En seguridad, la Isuzu D-Max ofrece controles de estabilidad y tracción en toda la gama, junto con seis airbags en la versión LS y un séptimo airbag de rodilla en la variante LSE. Sin embargo, uno de los puntos donde queda por detrás de varias competidoras modernas es en la ausencia de sistemas ADAS avanzados, como frenado autónomo, control crucero adaptativo o mantenimiento de carril.

En Argentina, la D-Max se comercializa con precios en dólares. La versión LS cuesta 52.400 dólares, mientras que la LSE asciende a 53.900 dólares. Con esta propuesta, la Isuzu D-Max vuelve a posicionarse como una alternativa para quienes buscan una pick up japonesa robusta, mecánica tradicional y verdadera capacidad de trabajo frente a referentes como Toyota Hilux, Ford Ranger y Volkswagen Amarok.
