Inesperado hallazgo: Ford F-350 V8 manual de 1993, como nueva y lista para trabajar
Esta pick up de Ford no fue ni es una más, por lo que su hallazgo es considerado inédito. A continuación, todo lo que hay que saber.

Una Ford F-350 XL SuperCab dually de 1993 apareció a la venta en Oregon, Estados Unidos, con una configuración cada vez más difícil de encontrar: motor V8 de 7.5 litros, caja manual de cinco marchas, tracción trasera y ruedas duales. La unidad registra 33.000 millas, equivalentes a unos 53.000 kilómetros, y mantiene una presentación realmente sorprende para una pick up pensada para trabajo pesado. Y no es solo lo visual. Al observarla con más atención también.
La camioneta permanece matriculada en Washington desde nueva, según la publicación. El informe Carfax figura libre de accidentes u otros daños, un dato relevante para una unidad de más de tres décadas. El título del Estado de Washington indica estatus de odómetro exento, por lo que ese punto debe revisarse antes de avanzar con una compra.
La carrocería está pintada en Oxford White y conserva una estética simple, propia de una versión XL. A diferencia de otras variantes más equipadas de la F-Series de esa época, esta no lleva pintura bitono ni detalles orientados al lujo. En pocas palabras, su imagen responde a una pick up de uso comercial, con cabina extendida, caja larga y eje trasero doble.
Asimismo, el equipamiento exterior acompaña ese enfoque. Posee luces ámbar en el techo, espejos abatibles para remolque, cornamusas en el pilar B, estribos, protector de caja aplicado en spray y enganche receptor para tráilers. También suma un controlador de freno de remolque Hopkins Impulse, un elemento útil para arrastrar cargas con más control.

El estado general de la carrocería es uno de los puntos más llamativos de esta pick up. En las imágenes publicadas no se aprecian golpes importantes, daños visibles en la pintura ni óxido superficial en la chapa. Para una F-350 dually, que suele pasar buena parte de su vida entre carga, remolque y uso intensivo, la conservación de esta unidad resulta poco común.
Las llantas son de acero de 16 pulgadas y llevan tazas cromadas. Adelante monta neumáticos Falken Wildpeak H/T01 en medida 235/85, mientras que atrás usa Falken Wildpeak A/T3W. El sistema de frenos combina discos delanteros con tambores traseros asistidos, estos últimos con ABS.
¿Qué motor tiene?
La mecánica explica buena parte del interés que genera esta Ford. Bajo el capot lleva un Lima V8 de 7.5 litros, con 245 CV y 535 Nm de torque declarados de fábrica. Aunque parece insuficiente hoy en día, en aquel entonces era uno de los más destacados. Además, la potencia va al eje trasero mediante una transmisión manual de cinco velocidades y un diferencial de deslizamiento limitado con relación 4.10:1. Dicha combinación permite sacar el máximo provecho de la fuerza y ganar capacidad de arrastre.

Explicado de forma concreta, este propulsor V8 grande entrega torque, la caja manual permite administrar la potencia de manera directa y la relación corta del diferencial favorece el trabajo con carga. Como si fuera insuficiente, cuenta con dos tanques de combustible para reducir el impacto de su altísimo consumo, sobre todo para trayectos extensos.
El interior de esta camioneta mantiene el mismo criterio funcional. El asiento delantero está tapizado en tela color carbón oscuro y el trasero lleva vinilo gris. El piso también es de vinilo, una elección típica en versiones de trabajo porque resiste mejor el uso diario y se limpia con mayor facilidad que una alfombra convencional.
El equipamiento incluye radio AM/FM, aire acondicionado, ventanas manuales y el mencionado controlador de frenos de remolque. La cabina SuperCab suma espacio detrás de las plazas delanteras, aunque esta F-350 en particular conserva una configuración sencilla y lejos del nivel de lujo que podían ofrecer otras versiones de la gama.

El instrumental tiene velocímetro de hasta 85 mph, tacómetro de 6000 rpm e indicadores de presión de aceite, temperatura del refrigerante, voltaje y nivel de combustible. El odómetro digital marca 33.000 millas, una cifra inédita teniendo en cuenta que supera los 30 años de antigüedad. El desgaste visible del habitáculo así lo evidencia, plásticos que conservan buen brillo y el asiento enterizo sin roturas ni deterioro marcado.
La publicación deja una pick up muy particular para coleccionistas o usuarios que buscan una camioneta de trabajo clásica en estado excepcional. El dato clave antes de comprarla está en la documentación: el Carfax figura limpio, pero el título de Washington marca el odómetro como “exento”. Ese punto conviene verificar junto con el historial de mantenimiento y una inspección mecánica presencial.
