2.5 millones de km y un estado impactante: así está una Toyota Hilux de 1998
Una Toyota Hilux de los años 90 recorrió 2,5 millones de kilómetros y sigue funcionando con su motor original.

La imagen impacta por sí sola: una Toyota Hilux de fines de los años 90 que acumula nada menos que 2,5 millones de kilómetros recorridos. No se trata de una unidad restaurada ni conservada en un museo, sino de una pick up que fue utilizada durante casi tres décadas y que sigue funcionando con su motor original, sin haber sido abierto nunca, por lo que es posible calificarla como inédita.
El estado general de la camioneta refleja su historia. Presenta el desgaste lógico de los años y del uso intensivo, pero se mantiene completa, sin golpes estructurales ni faltantes de piezas importantes. Es, en definitiva, el ejemplo perfecto de cómo envejece una Hilux cuando se la utiliza para lo que fue creada.
Según informó el medio brasileño Auto Esporte, esta unidad pertenece a Paulo Martuscelli, un biólogo de San Pablo que utilizó la pick up para recorrer gran parte de Brasil. Entre viajes a Bahía, Mato Grosso, Río de Janeiro y Santa Catarina, el odómetro terminó marcando un kilometraje equivalente a 62 vueltas completas al mundo.

La camioneta en cuestión es una Toyota Hilux SR5 4×4 doble cabina de 1998. Bajo el capot equipa el conocido motor diésel 2.8 aspirado, capaz de entregar 78 CV y menos de 180 Nm de torque. Está asociado a una caja manual de cinco marchas y un sistema de tracción 4×4 con alta y baja, seleccionable mediante una segunda palanca.
Una mecánica sencilla, la clave de esta Toyota Hilux
Las prestaciones nunca fueron su fuerte. De hecho, Toyota declaraba una aceleración de 0 a 100 km/h en 25,5 segundos, una cifra impensada hoy, pero que en aquel entonces no estaba tan mal. Mejor dicho, no implicaba un punto crítico. De hecho, esa mecánica simple y robusta es precisamente la clave de su longevidad, sumado a que prácticamente nadie rechazaba el modelo o adquiría otro debido a la escasa potencia.
El interior es austero hasta el extremo. Materiales rústicos, comandos simples y ausencia total de lujos. El confort de marcha no era una prioridad en aquella época, y la Hilux apostaba todo a la resistencia y la confiabilidad, dos valores que terminaron construyendo su reputación global.

La historia de la Hilux se remonta a finales de los años 60, cuando nació como una pick up compacta cabina simple. Con el paso de las generaciones, fue creciendo en tamaño, potencia y presencia internacional, consolidándose como una de las camionetas más confiables del mundo.
A partir de la cuarta y quinta generación, la compañía japonesa terminó de definir el ADN que hoy caracteriza a la Hilux. Desde 1997, su producción en la planta de Zárate marcó un antes y un después para la región, dado que la convirtió en un pilar del mercado latinoamericano que, lejos de cesar, se permanece intacto al día de hoy.
Esta unidad de 1998, con 2,5 millones de kilómetros, no es una excepción aislada, sino una muestra extrema de una reputación construida durante décadas. Una prueba tangible de que, cuando se habla de durabilidad, la Hilux juega en otra liga. Y no es una imagen o video del pasado, sino una camioneta del presente que promete seguir haciendo historia.

