Toyota Alphard: ¿cómo es la minivan todoterreno y en qué se diferencia?
La Toyota Alphard, símbolo de lujo y confort, sorprende con una versión extrema que adopta una estética off-road y rompe con todos los esquemas conocidos.

La Toyota Alphard es reconocida como una de las minivans de lujo más emblemáticas del mercado japonés. Pensada originalmente para el confort absoluto, el refinamiento y el uso familiar urbano, este modelo supo consolidarse como una referencia dentro de su segmento. Sin embargo, una reciente reinterpretación presentada en el Salón del Automóvil de Tokio demostró que incluso los vehículos más sofisticados pueden adoptar una personalidad completamente distinta.
La responsable de este cambio radical es Double Eight, un preparador japonés que tomó como base la Alphard y desarrolló un completo kit de carrocería con inspiración todoterreno. El resultado es una minivan que se aleja del lujo tradicional para lucir una imagen robusta, agresiva y claramente orientada al mundo off-road, al menos desde lo estético.
Esta versión extrema apunta a un público muy específico: usuarios que valoran la comodidad y el espacio interior característicos de una minivan, pero que buscan diferenciarse con un diseño aventurero y una presencia imponente. El primer cambio que salta a la vista es el notable aumento de la altura, que transforma por completo la silueta del modelo y lo ubica muy por encima de una minivan convencional.
Una estética off-road para romper todos los moldes
En el frente, la Toyota Alphard modificada incorpora un nuevo paragolpes de acero acompañado por una placa protectora firmada por TRD, un conjunto que refuerza la sensación de solidez y protección. A esto se suma una barra de acero integrada al paragolpes, una barra de luces LED adicional y luces de conducción LED ubicadas estratégicamente delante de las tomas de aire. Todos estos elementos no solo aportan un look más agresivo, sino que también remiten a vehículos preparados para travesías exigentes.
El techo es otro de los grandes protagonistas de esta transformación. Allí se instaló una gran baca que amplía considerablemente la capacidad de carga y que, además, integra seis focos de gran tamaño. Este detalle no solo refuerza la estética aventurera, sino que también le da al Alphard una imagen poco habitual dentro del segmento de las minivans, acercándolo visualmente a SUVs y camionetas diseñadas para la exploración.

El perfil lateral confirma que no se trata de una simple modificación superficial. Las nuevas llantas negras, combinadas con neumáticos Toyo Open Country R/T de uso mixto, refuerzan el carácter off-road del conjunto. Si bien el preparador no brindó detalles técnicos sobre la suspensión, el incremento en la distancia al suelo sugiere la incorporación de nuevos resortes y amortiguadores.
En la parte trasera, el enfoque todoterreno se completa con paneles de recuperación montados en el portón, un soporte abatible para la rueda de auxilio, un nuevo paragolpes y pasos de rueda ensanchados. El resultado es una minivan que, al menos visualmente, parece lista para enfrentar caminos de ripio o senderos fuera del asfalto.

En cuanto a la mecánica, Double Eight no informó modificaciones, por lo que esta Alphard mantendría el motor naftero 2.5 litros asociado a una transmisión automática CVT, o bien la variante híbrida con sistema e-CVT y tracción total eléctrica. Así, esta versión extrema combina una imagen radical con la eficiencia y el confort que caracterizan al modelo original.


