¿Nueva o heredera de un ícono? La minivan eléctrica que revive un concepto histórico
Leapmotor lanzó la D99, una minivan electrificada con fuerte impronta global que revive el espíritu de los grandes familiares estadounidenses.

Hablar de minivans inevitablemente remite a Chrysler, la marca que redefinió el segmento y marcó un antes y un después con modelos como la Pacifica. Hoy, ese legado parece encontrar una reinterpretación moderna en la Leapmotor D99, una minivan que, aunque es 100 % nueva, mantiene un vínculo conceptual claro con aquel ícono histórico.
El nexo no es casual. Stellantis posee el 19,99 % de Leapmotor, lo que explica por qué este nuevo producto chino despierta comparaciones inmediatas con la minivan estadounidense. Si bien no se trata de un modelo de Chrysler ni de Dodge, la D99 combina herencia conceptual y tecnología de última generación en una propuesta pensada para estándares globales.
El regreso de la minivan en tiempos de SUV
Durante años, el auge de los SUV y una electrificación más lenta de lo esperado relegaron a las minivans a un segundo plano. Sin embargo, la Leapmotor D99 aparece como una alternativa moderna, sostenible y bien adaptada al presente, con un diseño actual que no reniega de la esencia familiar que caracterizó al segmento.
Leapmotor es una marca joven, especializada en vehículos eléctricos, que celebra su 10° aniversario mientras acelera su expansión internacional. Tras iniciar su desembarco en Europa, la compañía apunta a mercados globales, aunque Estados Unidos sigue siendo un objetivo a largo plazo, condicionado por barreras comerciales y una adopción más gradual del vehículo eléctrico. Aun así, la D99 parece pensada con el público norteamericano en mente, tanto por su concepto como por sus dimensiones y su planteo general.
Uno de los aspectos más interesantes de la Leapmotor D99 es su diseño. En términos de tamaño, es apenas 2,5 cm más grande que la Chrysler Pacifica, una diferencia prácticamente imperceptible en el uso cotidiano.

La silueta conserva las proporciones clásicas de una minivan, pero las actualiza con líneas más limpias, ópticas delgadas y una estética futurista, logrando un equilibrio entre tradición y modernidad. El resultado es un vehículo que se siente familiar, pero claramente alineado con las tendencias actuales del mercado.
Donde la Leapmotor D99 rompe definitivamente con la historia es en su planteo mecánico. La marca confirmó que ofrecerá dos configuraciones electrificadas, ambas pensadas para cubrir diferentes necesidades de uso.
La versión 100 % eléctrica se apoya en una arquitectura de 1000 V y utiliza una batería de 115 kWh desarrollada por CATL, que combina celdas de sodio y litio. Según la marca, esta configuración permite alcanzar hasta 725 kilómetros de autonomía, una de las cifras más altas dentro del segmento.
Por otro lado, la variante de autonomía extendida emplea una arquitectura de 800 V y una batería de 80 kWh. En este caso, un motor de combustión interna actúa únicamente como generador, sin tracción directa a las ruedas. La autonomía estimada ronda los 480 kilómetros, aunque los datos finales aún no fueron confirmados.

Una posible antesala de la próxima Pacifica
El contexto industrial y tecnológico abre una pregunta inevitable: ¿la Leapmotor D99 anticipa el futuro de la Chrysler Pacifica? Actualmente, Chrysler cuenta con un solo modelo en su gama y la transición hacia una Pacifica 100 % eléctrica se ha postergado por distintos motivos.
En ese escenario, la D99 aparece como una suerte de plan alternativo no oficial: un producto desarrollado por una marca asociada, con tecnología eléctrica avanzada y un concepto probado, que podría servir como base para una futura minivan moderna destinada al mercado norteamericano, sin asumir los riesgos de un desarrollo completamente nuevo.
Por ahora, no hay confirmaciones oficiales sobre un rebadge o una adaptación directa para Chrysler. Sin embargo, las similitudes conceptuales y el vínculo industrial hacen difícil pensar que todo sea una simple coincidencia.
La Leapmotor D99 es, sin dudas, una minivan nueva, pero su espíritu, su diseño y su planteo general remiten a una idea que nació hace más de cuatro décadas. Tal vez no sea el regreso directo de una leyenda, pero sí una reinvención moderna, con la electrificación como eje central.


