Hyundai XCIENT Fuel Cell: ¿cómo será el camión a hidrógeno y en que se destaca?
Hyundai consolida su apuesta por el hidrógeno en el transporte pesado. Tras superar 20 millones de kilómetros en Europa, el XCIENT Fuel Cell está próximo a lanzarse.

La revolución del transporte pesado ya no se limita a prototipos ni a anuncios futuristas. El cambio de paradigma está en marcha y tiene como protagonista a Hyundai, que acelera su estrategia de electrificación con una propuesta distinta a la de los camiones a batería: la pila de combustible alimentada por hidrógeno. En ese contexto, el XCIENT Fuel Cell se posiciona como la punta de lanza de una transformación que promete alterar las reglas del juego.
Hyundai dejará de producir la Santa Cruz, la pick up que compite contra Ford Maverick
Lejos de tratarse de un ensayo experimental, el desarrollo del camión a hidrógeno de Hyundai acumula resultados concretos. La flota europea del modelo ya superó los 20 millones de kilómetros recorridos desde su desembarco en octubre de 2020 en Suiza. Este hito no solo representa una cifra simbólica: es la prueba de que la tecnología puede sostener operaciones reales, exigentes y continuas en el tiempo.
Actualmente, 165 unidades circulan en países como Alemania, Francia, Países Bajos y Austria. Europa se convirtió así en un auténtico laboratorio del hidrógeno, donde el fabricante surcoreano evalúa rendimiento, eficiencia y costos operativos en condiciones reales de trabajo.
Un paso firme hacia la masificación del hidrógeno
El crecimiento del proyecto fue sostenido. En junio de 2024, el XCIENT Fuel Cell había alcanzado los primeros 10 millones de kilómetros. En pocos meses duplicó esa marca, lo que equivale a unas 500 vueltas completas al planeta. Más allá del impacto de la cifra, lo relevante es lo que demuestra: resistencia mecánica, confiabilidad y viabilidad operativa en el día a día.
Las pruebas no se limitaron a recorridos simples de autopista. Las unidades participaron en logística de alimentos y bebidas, distribución a supermercados, recolección de residuos, servicios urbanos con toma de fuerza eléctrica y operaciones portuarias. Es decir, escenarios de alta exigencia donde la eficiencia y la continuidad operativa son claves.

En paralelo, Hyundai introdujo una versión actualizada con un sistema de pila de combustible optimizado, mejorando tanto la eficiencia como la durabilidad del conjunto. La estrategia tampoco quedó circunscripta a Europa. En Norteamérica ya circulan 63 unidades en proyectos logísticos vinculados a puertos de California y a la planta que la marca posee en Georgia.
En su configuración europea actual, el camión incorpora siete tanques de hidrógeno con una capacidad total cercana a 31 kg. Se complementan con una batería de alta tensión que actúa como apoyo energético. La autonomía ronda los 400 kilómetros y el repostaje puede realizarse en menos de 20 minutos, tiempos comparables con los de un camión diésel tradicional.
Pero el verdadero salto podría llegar con la variante Class 8, recientemente presentada. Esta versión eleva la apuesta con una pila de combustible de 180 kW, batería de 72 kWh, motor eléctrico de 350 kW y un impresionante torque máximo de 2.237 Nm. Además, puede equipar hasta diez depósitos de hidrógeno que almacenan aproximadamente 68 kg, permitiendo superar los 700 kilómetros de autonomía.

La nueva generación también pone el foco en el conductor. Incorpora doble pantalla digital de 12,3 pulgadas para el instrumental y el sistema multimedia, junto con un completo paquete de asistencias a la conducción orientadas a reducir la fatiga en trayectos extensos. Confort, tecnología y eficiencia convergen en un producto que apunta a competir de igual a igual con las alternativas convencionales.
Si bien Hyundai todavía no confirmó una fecha exacta de lanzamiento a gran escala, el avance del proyecto y los resultados obtenidos indican que el hidrógeno dejó de ser una promesa lejana. El fabricante apuesta a construir un ecosistema robusto de infraestructura y producción que permita escalar esta tecnología en volumen. Y, por lo visto, está cada vez más cerca de lograrlo.

