Fiat celebra los 46 años de la Fiorino en Brasil: así es el furgón líder desde 2003
El Fiat Fiorino cumple 46 años en Brasil, donde mantiene su liderazgo en el segmento de furgones desde 2003 con su capacidad de carga, simplicidad mecánica y más.

El Fiat Fiorino lleva 46 años en Brasil y ocupa el puesto de vehículo más longevo que sigue en producción. Además, lidera su segmento desde 2003, con más de 22 años al frente entre los utilitarios livianos, lo que explica por qué no es uno más tanto para la compañía como para el mercado.
El furgón de la marca italiana se ganó ese lugar por una fórmula concreta: tamaño contenido, caja cerrada, bajo costo operativo y mecánica simple. Desde su primera versión, apuntó al cliente que necesita transportar cargas livianas durante todos los días y mantener gastos controlados.
La historia empezó en 1980 con el Fiorino 147. La firma de Turín lo desarrolló sobre la base del Fiat 147, el primer vehículo producido por la compañía en Brasil. Esa elección permitió combinar una zona de carga amplia con componentes de un auto de pasajeros, una solución que reducía costos y facilitaba el mantenimiento.
El diseño original del Fiorino 147 tenía un compartimiento cerrado y una base alargada de 3780 mm. En aquel entonces, Fiat ofrecía dos configuraciones de combustible: nafta, con 61 CV y 97 Nm, o etanol, con 62 y 113. Para el segmento comercial liviano, era el indicado para trabajo urbano, reparto y servicios.

En 1982 llegó la trompa Europa y la gama sumó tres versiones. La Settegiorni podía transportar pasajeros y contaba con asientos rebatibles. La Vetrato eliminaba las plazas traseras y dejaba visible el compartimiento mediante vidrios laterales. La Combinato agregaba bancos laterales posteriores para llevar más personas.
Todas esas variantes ya incorporaban un portaequipaje sobre la cabina. Este recurso ampliaba la capacidad de carga y ayudaba al comportamiento aerodinámico del utilitario, una solución práctica para clientes que necesitaban más espacio sin pasar a un vehículo de mayor tamaño.
En 1988, el Fiorino 147 dejó su lugar al Fiorino Furgão, basado en el Fiat Uno. Esa segunda generación creció en capacidad, rendimiento y economía. También adoptó una imagen más moderna para la época y mantuvo el enfoque de herramienta de trabajo para ciudad.
El baúl de carga del modelo derivado del Uno ofrecía hasta 2700 litros y soportaba 540 kg. Durante las décadas de 1990 y 2000, la compañía italiana fue ajustando el producto según las demandas de los usuarios comerciales, con mejoras orientadas a durabilidad, practicidad y costos de mantenimiento.
La tercera generación apareció en 2014 sobre la plataforma del Nuevo Uno. El furgón mantuvo su planteo funcional, pero pasó a ser más grande y elevó la capacidad de transporte a 650 kg, a la vez que incorporó el motor 1.4 EVO flex, una mecánica conocida dentro de la gama regional.

Misma esencia, pero con mejoras: la evolución de Fiat Fiorino
En la línea actual, el Fiorino conserva esa capacidad de carga y suma 3300 litros de volumen. Las puertas traseras abren hasta 180 grados, lo que facilita la carga y descarga en depósitos, comercios y calles con poco espacio para maniobrar.
El equipamiento también mejoró. El utilitario cuenta con control de estabilidad, alerta de frenado de emergencia, asistente de arranque en pendiente y sensor de monitoreo de presión de neumáticos, entre otros ítems.
Con el motor 1.3 flex, el Fiorino entrega hasta 107 CV y 134 Nm cuando emplea etanol. Frente al anterior, la potencia creció en 31 y el torque subió 11.67%. El consumo declarado con nafta llega a 12.4 km/l en ciudad y 1.6 en ruta.
La dirección eléctrica también forma parte de la dotación actual, junto con el sensor de temperatura externa y el sistema de presión de neumáticos. Para un vehículo de reparto urbano, la asistencia en maniobras y el control de cubiertas tienen impacto directo en la rutina de manejo.
El reconocimiento comercial también apareció en premios. El año pasado, el Fiorino fue uno de los modelos de la gama Fiat que más distinciones recibió, junto con la Strada. Todo esto acompaña un desempeño sostenido en ventas dentro del segmento de furgones livianos y explica por qué sigue vigente en Brasil tras casi medio siglo.
